Este proyecto de reforma en el núcleo urbano de Vila-real redefine la simplicidad y el confort a través de una arquitectura sobria y elegante. La propuesta busca crear un espacio que emane serenidad, permitiendo a sus habitantes reconectar con la esencia de un hogar en armonía. Los ambientes se diseñan con líneas limpias y espacios abiertos, donde las transiciones entre áreas se suavizan, propiciando una conexión fluida y natural entre los distintos espacios de la vivienda.
El diseño emplea materiales propios de la región, como la cerámica local, que aporta autenticidad y durabilidad, creando una atmósfera que respeta y enriquece el entorno. La paleta de texturas y colores es sutil, cuidadosamente seleccionada para generar una experiencia visualmente relajante y una calidez acogedora.
Este proyecto es un equilibrio entre funcionalidad y estética, donde la elegancia radica en la sencillez y en la atención a los detalles. Con un enfoque en la apertura y la luz, la vivienda invita a un estilo de vida sereno, en sintonía con la tranquilidad que los habitantes merecen.